El Rocasa Gran Canaria acusó este miércoles el cansancio de tantos choques consecutivos y no fue capaz de sumar ante el Atlético Guardés (27-22) en partido aplazado. Un flojo primer tiempo cercena las esperanzas teldenses de regresar de tierras gallegas con un resultado positivo. Aunque lo intentó con todo, a las grancanarias les fallaron las fuerzas cuando más lo necesitaban. 

Los dos goles nada más comenzar el choque de Cecilia Cacheda y que ponían el 2-0 en el marcador no hacían presagiar nada bueno en esta aciaga noche de miércoles en A Sangriña. El Atlético Guardés saltó al terreno de juego decidido a llevarse la victoria ante un Rocasa que se veía sorprendido por el arranque local.

Las imprecisiones en ataque de las de Iñaki Ániz, hoy muy espesas en la parcela defensiva e incapaces de encontrar brechas en la rocosa retaguardia local, facilitaron al conjunto local despegarse en el marcador e ir trazando, de forma progresiva, cada vez más distancias en el partido. Al ecuador del primer tiempo se llegaba con una desventaja de seis goles (9-3).

El Rocasa parecía mejorar por momentos y con un parcial de 0-2, recortaba distancias hasta el 10-5. Pero, en un abrir y cerrar de ojos, el Atlético Guardés volvía no solo a igualar su mayor ventaja hasta ese momento sino aumentar hasta los siete goles (12-5).

Con todo, las teldenses supieron sobrevivir al vendaval local y mantener la distancia hasta el final del primer tiempo. Sabina Mínguez fue una de las artífices de que la ventaja no fuera mayor (15-8). La joven guardameta realizó algunas intervenciones de mérito que contuvieron el caudal ofensivo de las locales. 

La segunda parte comenzó con un 1-6 para el Rocasa que hacía soñar de nuevo con el partido (16-13). Con Siñol de nuevo en el extremo anotando los balones que le llegaba, una mala selección de tiro local y una Sabina Mínguez pletórica, el Rocasa mostraba su mejor versión para reengancharse al choque en poco más de cinco minutos. 

Rocasa tuvo incluso opciones de ponerse a uno, pero su error en ataque lo aprovechó Guardés para volver a distanciarse. En dos contragolpes prácticamente seguidos, las locales se volvían a poner a tres goles (19-16). El Rocasa seguía remando para no dar el choque por perdido e intentar obrar la remontada.

Pero las tornas volvieron al inicio, con el Rocasa atascado en ataque y el Atlético Guardés en su mejor versión ofensiva. Las gallegas devolvían a las grancanarias un parcial de 5-1 para situar el choque en una nueva distancia de siete goles (24-17), con tan solo diez para terminar el partido.

El Rocasa lo intentó como pudo, pero se quedó sin tiempo y le fallaron las fuerzas cuando necesitaban de un milagro. El equipo acusó el cansancio de tantos partidos seguidos y, aunque fue capaza de reducir la distancia a cinco goles (27-22), el Atlético Guardés supo mantener la victoria y llevarse los puntos en juego. 

FICHA TÉCNICA:

(27) MECALIA ATLÉTICO GUARDÉS  

Siete inicial: Miriam Sempere (portera), Cecilia Cacheda (3), María Palomo (5), Pauli Fernández (7), Cristina Cifuentes (1), Itziar Martínez y Blazka Hauptman (1). También jugaron: África Sempere (2), Andreza Almeida, Elena Amores (3), María Sancha (1), Estela Carrera, Ania Ramos (3) y Sandra Radovic.

Exclusiones: Blazka Hauptman (3:58), María Palomo (28:50)

(22) ROCASA GRAN CANARIA Siete inicial: Silvia Navarro (portera), Jelena Terzic (4), Larissa Da Silva (2), Marta Siñol (3), Rebeca López (3) y María Zaldúa (2), Daniela Moreno (4). También jugaron: Sabina Minguez (portera), Melania Falcón, Delfina Ojea (1), Jhenifer Lopes (1), Martina Lang (1) y Eider Poles (1).

Exclusiones: María Zaldúa (1:51 y 49:27), Rebeca López (22:23 y 45:28).

PARCIALES: 3-1, 7-2, 9-3, 10-4, 12-6, 15-8 (descanso); 16-12, 18-15, 21-17, 23-17, 27-20, 27-22.

ÁRBITROS: Abel Juncal López y Ángel Mateos Alonso. 

INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la octava jornada de la Liga Guerreras Iberdrola, aplazado en su día por mutuo acuerdo de ambos equipos, y celebrado este miércoles en el Pabellón de A Sangriña (La Guardia, Pontevedra).